EFÍMERA

Ficciones que se escapan de los dedos...
Cuando la humanidad comprendió el significado del monolito que la vigilaba, el universo se apagó y comenzó una nueva era.
MALS
Fotografía: RUBÉN GUERRA

Cuando la humanidad comprendió el significado del monolito que la vigilaba, el universo se apagó y comenzó una nueva era.

MALS

Fotografía: RUBÉN GUERRA

Martha estaba harta de que, aun muertas, su hermana siguiera recibiendo los mejores presentes. 
MALS

Martha estaba harta de que, aun muertas, su hermana siguiera recibiendo los mejores presentes.

MALS

Abrió el clóset y eligió el atuendo. Descolgó el cuerpo, lo desolló y se lo colocó sobre su piel desnuda… Hoy sería un hombre.

MALS

Las uñas desprendiéndose, el cabello cayendo a mechones. Entró tambaleante a su casa con sed de sangre, con hambre de carne familiar.

MALS

Al primer bocado, corrió al baño para vomitar: tendría que haber cocinado esa carne cruda de bebé.

MALS

Ciento once buitres, aperchados en los cables de luz, observan al último de los hombres caminar por las calles.

MALS

Un dodo toca a tu puerta, trae un mensaje: estás al borde de la extinción.

Cerró la boca y quiso correr cuando vio a la grotesca criatura tan cerca de su rostro, pero recordó lo irreal de los meses pasados: quimioterapia, herbolaria, ingesta de veneno de alacrán… Abrió la boca llena de fe imaginando al animal royendo cada una de sus células malignas.

MALS

Cada que ella hablaba, él se perdía en un jardín fantástico buscando el alebrije más hermoso para regalárselo. Cuando lo encontró, ella se había ido.

MALS 

-¿No es acaso usted, bella dama, quién cada día primero de mes visita mi tumba?

-No, señor, creo que me confunde. Hoy cumplo siete años de fallecida.

-Qué pena. De cualquier forma, apenas moriré mañana.

MALS